Mejores tarjetas para reconstruir tu crédito: opciones que puedes considerar
Reconstruir el crédito requiere tiempo, organización y un manejo responsable de las cuentas. Una tarjeta de crédito asegurada puede ser una opción para comenzar o restablecer historial, especialmente cuando resulta difícil calificar para una tarjeta tradicional.
¿Qué es una tarjeta de crédito asegurada?
Una tarjeta asegurada generalmente requiere un depósito de seguridad reembolsable. Ese depósito reduce el riesgo para el emisor y, dependiendo de la tarjeta, puede determinar o ayudar a establecer el límite de crédito.
Aunque requiere dinero por adelantado, funciona de manera similar a una tarjeta de crédito tradicional para realizar compras y efectuar pagos mensuales.
Capital One Platinum Secured
Capital One Platinum Secured está diseñada para personas que están construyendo o reconstruyendo su crédito. Actualmente no cobra cuota anual y, dependiendo de la elegibilidad del solicitante, el depósito mínimo reembolsable puede ser de $49, $99 o $200 para establecer una línea de crédito inicial de al menos $200.
Capital One también indica que el uso responsable de la cuenta puede permitir recuperar el depósito y eventualmente ser considerado para una tarjeta Platinum sin garantía.
Capital One Quicksilver Secured
Quicksilver Secured puede resultar atractiva para quien busca reconstruir crédito y al mismo tiempo obtener recompensas. Actualmente no cobra cuota anual, requiere un depósito mínimo reembolsable de $200 y ofrece 1.5% de reembolso en efectivo en las compras elegibles.
Las recompensas pueden ser útiles, pero no deberían ser la razón principal para mantener un saldo. Pagar intereses puede superar fácilmente el valor de las recompensas obtenidas.
OpenSky Secured Visa
OpenSky Secured Visa es otra alternativa dirigida a consumidores que buscan establecer o reconstruir historial crediticio. Una característica que puede resultar relevante para algunos solicitantes es que existen opciones de OpenSky que no requieren una verificación de crédito tradicional para solicitar.
Antes de elegirla, revisa cuidadosamente la cuota anual, la tasa de interés, el depósito requerido y las demás condiciones vigentes, ya que pueden variar entre productos.
¿Cuál tarjeta puede ser mejor para reconstruir tu crédito?
No existe una sola tarjeta que sea la mejor para todas las personas. Si buscas minimizar costos, una tarjeta sin cuota anual puede tener ventaja. Si dispones de poco dinero para un depósito, compara los requisitos mínimos. Si has tenido dificultades para obtener aprobación, también puedes considerar productos cuyos requisitos de solicitud sean diferentes.
Antes de solicitar, compara al menos la cuota anual, depósito de seguridad, APR, posibles cargos, política para devolver el depósito y posibilidad de pasar posteriormente a una tarjeta sin garantía.
Cómo utilizar una tarjeta para reconstruir crédito
Obtener la tarjeta es solamente el comienzo. El manejo de la cuenta es lo que puede contribuir a desarrollar un historial crediticio más sólido.
- Paga al menos el monto requerido antes de la fecha de vencimiento.
- Siempre que sea posible, paga el balance completo para evitar intereses.
- Evita utilizar una parte excesiva del límite disponible.
- No solicites varias tarjetas únicamente porque estás intentando mejorar tu crédito.
- Revisa regularmente tus reportes para confirmar que la información reportada sea correcta.
Una tarjeta de crédito no garantiza un mejor puntaje
Ninguna tarjeta puede garantizar que tu puntaje aumentará una cantidad específica. Los modelos de puntuación consideran múltiples factores y cada historial crediticio es diferente.
Una tarjeta puede ser una herramienta útil cuando se utiliza responsablemente, pero conviene verla como parte de una estrategia más amplia que incluya pagos puntuales, balances manejables y revisión periódica de tus reportes.
Revisa las condiciones antes de solicitar
Las tasas, cuotas, depósitos, recompensas y requisitos de aprobación pueden cambiar. Antes de presentar una solicitud, verifica las condiciones directamente con el emisor de la tarjeta y considera si el producto se ajusta a tu situación financiera.